¿QUÉ TIPOS DE ADICCIONES EXISTEN?  ¿COMO ENFOCAR LA PREVENCIÓN EN JÓVENES?

¿QUÉ TIPOS DE ADICCIONES EXISTEN?  ¿COMO ENFOCAR LA PREVENCIÓN EN JÓVENES?

En muchas ocasiones las personas me consultan si pueden estar sufriendo de un trastorno de adicción y apelan a la cantidad de  ingesta o de consumo en sí que hacen de la sustancia. Se tiende a minimizar aquellos consumos que son “esporádicos”, de fin de semana,  una vez al mes… La realidad es que la definición de un problema de adicción viene dada por el concepto de pérdida de control, no en sí por la cantidad existente de sustancia. Si  hay un uso o abuso de una sustancia sobre la cual llega un momento que no se tiene control o que aun sintiendo la persona que tiene control las consecuencias son negativas para él mismo o para el entorno hay indicios de existir un problema de adicciones.

Gossop (1989) definió como elementos característicos de una adicción:

1) un fuerte deseo o un sentimiento de compulsión por llevar a cabo la conducta particular (especialmente cuando la oportunidad de llevar a cabo tal conducta no está disponible);

2) la capacidad deteriorada para controlar la conducta (especialmente, en términos de controlar su comienzo, mantenimiento o nivel en el que ocurre);

3) malestar y estado de ánimo alterado cuando la conducta es impedida o la deja de hacer;

4) persistir en la conducta a pesar de la clara evidencia de que le está produciendo graves consecuencias al individuo.

En la misma línea, Echeburúa (1999) considera como características principales de las conductas adictivas la pérdida de control, la fuerte dependencia psicológica, la pérdida de interés por otras actividades gratificantes y la interferencia grave en la vida cotidiana.

¿Qué tipos de adicciones existen?

Para que se entienda de una manera más simple dividiríamos en dos partes:

  • Adicciones a sustancias
  • Adicciones conductuales

Las primeras son aquellas en las que el foco se encuentra en la ingesta de la sustancia como el alcohol, la cocaína, los medicamentos, la comida…

En las adicciones conductuales el individuo se expone a realizar conductas que inicialmente pueden parecer no peligrosas pero que se vuelven perjudiciales teniendo en cuenta la frecuencia, la energía ,  la cantidad de tiempo y dinero que este invierta en llevarlas a cabo sobre todo si  llegan a interferir gravemente en el funcionamiento de la rutina habitual del sujeto. Hoy en día los profesionales cada vez observamos  más un incremento en este tipo de adicciones puesto que hace unas décadas las principales adicciones conductuales que se observaban en consultas, fundaciones y otros espacios terapéuticos eran la ludopatía, las compras compulsivas, conductas sexuales pero ahora las tecnologías  han irrumpido también en esta área y  se obtiene de ellas su faceta negativa, personas enganchadas a redes sociales, teléfono,  playstation …

¿Cómo prevenir las adicciones en jóvenes?

En esta área hay un terreno muy amplio que caminar y que sobre todo debe de ir acompañado de modelos sociales tanto en el hogar como a nivel de macrosistema: televisión,  contexto educativo, políticas, alternativas de ocio…

Desde la familia es muy importante motivar a los niños a que busquen sus propios gustos de ocio. A veces se tiene la tendencia a apuntarlos a actividades que a los adultos nos parecen interesantes y apropiadas pero que los niños no tienen motivación. Que encuentren aquello por lo que serán capaces de apostar ante la alternativa de un consumo estimulante de drogas o de juego los fines de semana. Facilitar un entorno de comunicación y un tiempo de diálogo que el menor vea también entre sus padres o resto de familia. Cuando llegan a  la adolescencia explicar claramente lo que suponen las sustancias, porque se vuelven atractivas pero cuales son las consecuencias a largo plazo. Vivimos en una sociedad muy cortoplacista en ocasiones y motivar a valorar las consecuencias futuras es importante para ponerse frenos uno mismo.

 

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